Una escuela, dos laboratorios: Neurociencias en la Junta para Ampliación de Estudios.

José María López Sánchez

Resumen


El Laboratorio de Histopatología del sistema nervioso y el Laboratorio de Fisiología cerebral fueron creados por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas –JAE– durante el primer tercio del siglo XX con el objeto de consolidar una medicina científica experimental que necesitaba del apoyo estatal para garantizar su desarrollo. Desde la fundación del Laboratorio de Investigaciones Biológicas de Santiago Ramón y Cajal, en 1900, los trabajos experimentales tenían un escenario privilegiado en el que formar una escuela de investigadores. El nacimiento de la JAE garantizó y ensanchó la práctica de la medicina experimental. La llegada de Nicolás Achúcarro al laboratorio de Cajal
trajo un renovado interés por la anatomía patológica en la escuela histológica española, que pronto cosechó notables resultados. Esta nueva línea de investigación maduró de la mano de los dos discípulos herederos de Achúcarro, el histopatólogo Pío del Río-Hortega, cuyos descubrimientos enriquecieron y completaron el legado de Santiago Ramón y Cajal, y el psiquiatra Gonzalo Rodríguez Lafora, cuyos trabajos sobre fisiología cerebral encontraron aplicación en la psiquiatría clínica. Ambos representan un ejemplo paradigmático de la forma cómo la biología ha experimentado sus mayores progresos a lo largo del siglo XX, partiendo de un dominio técnico que permite llevar a cabo avances significativos en la investigación. Los laboratorios de Río-Hortega y Rodríguez Lafora fueron así capaces de ensanchar los trabajos de sus maestros.

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Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría.
EISSN: 2340 2733 (Versión digital)
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